lunes, 8 de junio de 2009

Mientras la luz amarillea un verso inconcluso
-aborto
dudasamente litario
que manchará de sangre los desatres de papel
de los periódicos viejos de la papelera-
la noche va encerrándose
en un salón de baile con la lluvia.

Mientras en las cocinas bullen
amantes y también extraños demasiado familiares
alrededor de la cena
y son felices,
mientras se olvidan de su día.

Mientras Cernuda cruza eternamente el Sena
amando al hombre libre
y de melena azul de libertad, hermoso y fuerte,
y en Londres duerme junto a un príncipe rubio
que olvidará en Méjico,
mientras le olvidan.

Mientras te olvido para no perderte
y observo el mundo como quien no abandona
su cámara,
y me confieso, a pesar de mí
y del grosero tiempo que tanto te gusta,
enamorado.

Mientras todo, siguen volando balas,
sigue la rueda del hambre
donde paró la rueda de la vida siguen los buitres,
sigue perforándose la tierra ajena.

Mientras me pregunto qué fue de nuestra conciencia
en el televisor la muerte es anecdótica
y el sufrimiento entretenido.